DESAPARICIÓN DE PODERES Y EL CUENTO DE LA RANITA Y EL ALACRÁN: Joaquín Olea

Share Button

¡Tranquilos chayoteros tamaulipecos! ¡Que no cunda el pánico! ¡Serenos, parásitos de la nómina panista del gobierno del estado! Van a seguir cobrando. Sosegados, feroces bots al servicio de Francisco García Juárez. No hay necesidad de subir a las redes tanto boletín. ¡No habrá desaparición de poderes! ¡Ni en Tamaulipas ni en ninguna otra parte! No existe la verdadera intención de los morenistas en el Senado de intentar llevar a cabo tan temeraria propuesta. Ni las leyes reglamentarias del Artículo 76 constitucional dan para tanto.

Dice un dicho popular que “el que se lleva se aguanta”. Fueron los panistas, en este caso, quienes con su miserable y limitada visión de la realidad política nacional, al amenazar con una solicitud de desaparición de poderes en Veracruz, los que iniciaron un pleito que finalmente fue a ellos a quienes puso contra las cuerdas.

“Si no te quieres quemar no te metas a la cocina” Menos cuando ya de por si te andas incendiando solo. Pobre panismo tan falto de ideólogos que tienen que rehabilitar a dos figuras ahogadas en el miasma de la porquería nacional: el comandante Borolas y el Marihuas Vicente Fox.

Si con esta enmierdada dupla le piensan poner en la madre a la 4T. Lanzaron un bumerang, se van a poner en la madre ellos solitos.

¿Qué va a pasar en Tamaulipas con la amenaza de la desaparición de poderes? ¡Nada por ahora! Circo, maroma, teatro. Nada más.

Solo que esta es una fuerte llamada de atención para el gobernador Cabeza de Vaca. Debe entender que sus días de vino y rosas terminaron. Son tiempos de empezar a padecer los efectos de la resaca. Va a tener los ojos de todas las dependencias de seguridad nacional vigilándolo constantemente.

¡Allá el si lo quiere entender!

Aunque su naturaleza nos recuerda el viejo cuento de la ranita y el alacrán: hay bichos que prefieren destruir a los demás, aunque en el camino se destruyan a sí mismos.